Docente de inglés, Colegio Distrital Antonio Van Uden - Bogotá
Este artículo recoge la experiencia de una de las maestras que inició el proyecto y que ha transformado su quehacer en el aula aprovechando el contexto local para enseñar inglés con sentido. Es una experiencia presentada en diversos foros educativos locales y distritales, incluso a los rectores de instituciones educativas del Reino Unido que han visitado el colegio en el marco de proyectos paralelos.
Alcanzar en mis estudiantes desarrollos significativos en su competencia comunicativa en inglés, así como también en su pensamiento crítico es algo que me he propuesto hace unos años. Para lograrlo me he propuesto diseñar estrategias que no solamente tomen en consideración los señalamientos del Ministerio de Educación en lo que a los estándares en el área se refiere, sino también que entren en diálogo con otras áreas y que los motiven y hagan partícipes en su proceso de aprendizaje.
Es así como en el año 2004, junto con Griselda Gómez, docente de ciencias sociales, coincidimos en identificar el desinterés que los estudiantes por las actividades de lectura y sus marcadas dificultades para la producción escrita tanto en inglés como en las demás asignaturas. Fue entonces cuando iniciamos en nuestra institución una búsqueda para impulsar en los alumnos el desarrollo de sus habilidades de lectura y escritura en inglés con impacto en su desempeño en ciencias sociales: “Los hitos de Fontibón, otra forma de comunicarnos con la ciudad” fue el nombre que le dimos a nuestro proyecto y que me propongo compartir aquí con los lectores desde la perspectiva de la enseñanza del inglés.
Como se deriva de su nombre, optamos por acudir a la localidad como referencia fundamental porque creímos que al ofrecer a los estudiantes la oportunidad de trabajar con su contexto, podríamos lograr su interés en otras formas de leer e interpretar imágenes, códigos y símbolos. Nuestro propósito era inicialmente fortalecer su expresión oral en inglés y poco a poco motivarlos a escribir textos.
La propuesta interdisciplinaria se inició con la búsqueda de datos primarios por parte de los estudiantes mediante la elaboración de una ficha técnica para encuestar a jóvenes y adultos de la localidad que fue construida en las clases de ciencias sociales y español y aplicada en el parque principal de Fontibón y sus alrededores; su objetivo: conocer qué tanto sabían de la localidad quienes transitan o permanecen en el día allí, así como sus percepciones e imaginarios sobre la misma.
Una segunda fase del proyecto consistió en hacer una lectura visual, auditiva y olfativa de la localidad a cargo de los mismos estudiantes, lo que nos permitió aproximarnos a Fontibón tanto en su dimensión física como histórica de suerte que llegamos a destacar los escenarios urbanos reconocidos y así mismo revelar los hitos de esta localidad.
Fue entonces cuando el inglés entró en escena: tomamos en nuestra clase ese conocimiento y tomando en consideración los estándares para cada conjunto de grados propuse diferentes actividades que implicaban volver sobre la información y organizarla en función de tareas específicas. Así, por ejemplo, a los de octavo los invité a elaborar un plano de la localidad ubicando en él su casa, lugares de recreación y esparcimiento, sectores comerciales, vías de comunicación y sistema de transporte, distancia entre sus casas y el colegio, barrios vecinos y otros sitios de interés.
Para la presentación del trabajo, donde se promovería la producción oral, opté hacerlo en pequeños grupos, pues cuando se expone al estudiante a hacer presentaciones frente a un grupo muy numeroso como los que manejamos diariamente (entre 40 y 45 alumnos), la mayoría siente temor a la crítica de sus compañeros y su producción oral es escasa; incluso hay quienes llegan a negarse a exponer su trabajo; en cambio, si se organizan grupos pequeños, se aumenta la confianza en sí mismos y se observa más fluidez. Además, como el tema les era familiar, tenían más cosas que compartir con sus compañeros. Esta estrategia les obligó a retomar lo que habían aprendido en sus clases de inglés durante otros años, pero que muchas veces por olvido o pereza no les gusta utilizar.
Habiendo transitado por lo oral, di el paso a la producción escrita, trabajo que fue dispendioso porque los estudiantes están acostumbrados a escribir oraciones aisladas y no textos con significado. Para ello fue necesario volver sobre aspectos básicos relacionados con la competencia pragmática y en especial con la estructuración del discurso en inglés. A su vez, decidí empezar exponiéndoles yo misma un escrito de mi autoría donde les contaba cómo era mi barrio y mi entorno, lo cual les sirvió de guía para que comenzaran su escrito. Fue motivante constatar que cuando los alumnos ven que el docente se involucra haciendo tareas y actividades igual que ellos, se vuelven más partícipes y asumen más responsabilidad en lo que hacen.
Los textos, siempre acompañados del plano de la localidad hecho anteriormente, se revisaron varias veces hasta llegar a la versión definitiva. Fue muy interesante ver cómo ellos se familiarizaron poco a poco con el vocabulario, las expresiones y la manera de organizar un escrito, de tal manera que paulatinamente los textos fueron más extensos y con mayor contenido.
La siguiente etapa del proyecto se centró en la profundización del conocimiento de la localidad; los estudiantes realizaron consultas sobre los aspectos social, económico, político y cultural. Se les invitó a identificar y reconocer aquellos lugares que son emblemáticos de la localidad y que de alguna manera representan hitos históricos en el desarrollo de Fontibón. La información recolectada en español permitió asegurar la comprensión de detalles que en inglés aún les son difíciles, lo que a la postre aportó también al desarrollo de su lengua materna. Como resultado se generaron textos en inglés acerca del proceso histórico de la localidad, la etimología de la palabra Fontibón, costumbres, mitos, leyendas, organización social, y lugares de importancia para el desarrollo tanto de la localidad –como el parque principal, la plaza de mercado, la estación del tren, Puente Grande (que conecta la localidad con el municipio de Funza),– como de la capital misma, por ejemplo el aeropuerto, el terminal de transporte, Maloka… En fin, hubo una variedad temática de acuerdo con el interés de cada alumno.
Después vino la elaboración de lo que llamamos los separadores, que consistía en que los estudiantes seleccionaban un sitio de interés, lo dibujaban y lo complementaban con una frase en inglés que invitaba a la comunidad a reconocer su localidad.
Con los grados inferiores el proceso fue más pausado. Para empezar, trabajamos la casa y el barrio dada la relación temática con los estándares de ciencias y de competencias ciudadanas. Además, fue necesario abordar mucho más aspectos lingüísticos y pragmáticos básicos que les permitieran expresar lo que querían, cerciorarnos del significado de las palabras que empleaban y orientarlos acerca del uso del diccionario, pues es muy común que cuando los estudiantes consultan el significado de una palabra en inglés, escriben lo primero que ven y en la mayoría de los casos este no corresponde al contexto.
Nuestro proyecto sigue en marcha y cada día está más enriquecido. Lo que mayor orgullo nos da de él es la seguridad para expresarse en inglés que han ganado con él los estudiantes, lo que se traduce en una mayor fluidez verbal. El inglés ya no era ajeno a ellos o algo difícil de aprender y el temor que antes era evidente, hoy día no les impide comunicarse en este idioma.
Todo el material producido por los estudiantes durante estos años fue recopilado en el libro “Anthology tales about Fontibón from our imaginaries as students” que fue presentado en inglés por los estudiantes en el marco de la Feria del Libro “Bogotá Capital Mundial del Libro”, donde además se hizo de manera simultánea, el lanzamiento de la cartilla “The landmarks in Fontibón, another way to communicate with the city”.