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¿Cómo se enseña el lenguaje en Colombia?
Mayo 2010

Mauricio Pérez Abril
Milena Barrios
Zulma Patricia Zuluaga


Grupo de Investigación
Pedagogías de la Lectura y la Escritura
Pontificia Universidad Javeriana




En el video, Mauricio Pérez Abril, uno de los miembros de este grupo de investigación, habla sobre el proceso y los resultados de cómo se enseña el lenguaje en Colombia. A continuación, el texto completo de la investigación publicada en Palabra Maestra.

El pasado 11 mayo, el Premio Compartir al Maestro hizo el lanzamiento de su libro Diez años de experiencias en la enseñanza del lenguaje. Buenas prácticas que hacen maestros, resultado de la investigación adelantada por el grupo Pedagogías de la lectura y la escritura de la Universidad Javeriana que centró su análisis en las 2.120 propuestas recibidas, organizadas y codificadas por el Premio, en el área del lenguaje, durante la década 1998 - 2008. Esta publicación hace parte de la serie Investigaciones que buscan potenciar el valor documental que constituyen las 20.055 propuestas recibidas hasta la fecha y aportar elementos de análisis a docentes, investigadores y “decisores” de política educativa.

Los propósitos de este estudio se centraron en identificar, a partir del análisis de las propuestas enviadas por los docentes al Premio Compartir al Maestro durante una década, los rasgos que caracterizan la enseñanza del lenguaje en el país, y reconocer aquellos que comparten las prácticas destacadas.

El análisis fue hecho a una muestra de 411 propuestas, que a la postre constituyen textos de máximo tres páginas que responden a lo solicitado por el Premio para concursar anualmente. Para la definición de la muestra se tuvieron en cuenta criterios como la representatividad de regiones y la posibilidad de que quedaran incluidas instituciones de diverso tipo: públicas, privadas, rurales y urbanas. Además, se incluyeron las experiencias que han sido seleccionadas como finalistas y ganadoras en el Premio, debido a la necesidad de contar con un referente para identificar los elementos que caracterizan las prácticas destacadas.


El camino metodológico seguido

Tras leer en profundidad los 411 escritos, el equipo investigador identificó los rasgos que constituían las experiencias y unos descriptores concretos para cada uno. Luego avanzó en la definición que tendría cada rasgo en el estudio y examinó tanto su pertinencia como su viabilidad para ser usado, lo que derivó en una nueva definición de las categorías de análisis: en total 55 rasgos con sus correspondientes descriptores, agrupados en cuatro categorías: a) descripción de la experiencia, b) perspectiva de lenguaje, c) perspectiva pedagógico–didáctica, y d) análisis general del texto.

Abordar de esta manera el estudio tuvo dos ventajas: por un lado, se hizo un análisis cualitativo de cada experiencia para identificar e interpretar la presencia o ausencia de los rasgos de la enseñanza del lenguaje, así como sus descriptores y, por otro, se desarrolló una fase de procesamiento técnico con el instrumento de Access, que dio lugar a la codificación y organización de la información para generar bases de datos, a partir de las cuales se llevó a cabo un análisis siguiendo un modelo estadístico multivariado (análisis de componentes principales, ACP) que agrupa los rasgos a partir del nivel de correlación entre ellos, permitiendo identificar los que resultan relevantes para la comprensión de los datos.

Lo anterior permitió reagrupar los rasgos en cinco factores (nuevas categorías ajustadas): 1) conocimiento didáctico; 2) conocimiento temático en relación con el lenguaje; 3) impacto y resultados de la experiencia; 4) recursos utilizados para el desarrollo de la experiencia ; 5) el docente como investigador. Estos son los factores que en este estudio se toman como constitutivos de las prácticas de enseñanza del lenguaje.

Con el fin de identificar algunas características de las experiencias destacadas por haber sido finalistas o ganadoras del Premio, se hizo un análisis comparado en el que se tomaron aparte dos grupos de experiencias: la muestra (excluyendo las finalistas y ganadoras) y las experiencias destacadas (las seleccionadas como finalistas y las premiadas). El procesamiento de la información fue el mismo que el señalado para la muestra total.

El análisis ilustró las principales preocupaciones de los maestros colombianos en cuanto a la enseñanza del lenguaje, así como los objetos de estudio (los procesos de lectura, escritura, oralidad, literatura), las opciones didácticas, las metodologías privilegiadas, los modos de evaluar, los impactos generados por las experiencias, los diversos usos de los materiales y el papel que se asigna a las tecnologías de la información y la comunicación, entre otros aspectos constitutivos de las prácticas de enseñanza. Igualmente, permitió poner en relación estas tendencias con las políticas educativas del país.


Rasgos de la enseñanza del lenguaje: algunos resultados

Como se señaló, los resultados se organizaron e interpretaron en los cinco factores mencionados. A continuación presentamos algunos de los más relevantes.

Fuerte presencia del docente como regulador de las prácticas de enseñanza

Los resultados señalan que las propuestas privilegian los propósitos académicos, sin descuidar el gusto de los estudiantes por los procesos del lenguaje, pero sin que el gusto o el placer se constituyan en un fin (Gráfico 1). Igualmente indican que en la enseñanza del lenguaje predomina un enfoque funcional y discursivo centrado en los usos, pero con un aspecto débil relacionado con el descuido del lenguaje y los textos como objetos de estudio (aprender y conceptualizar sobre el lenguaje y los textos). También se observa que si bien con las prácticas se pretende contribuir a hacer frente a las problemáticas sociales y de contexto, estas se abordan a partir de un trabajo académico de fortalecimiento del lenguaje y no directamente (ver Gráfico 2). Podría decirse que la apuesta es que fortaleciendo herramientas intelectuales como la producción e interpretación crítica de textos, se contribuye a formar ciudadanos que aporten soluciones a las problemáticas sociales. De Por otro lado, las propuestas se basan, en su mayoría, en pedagogías en las que el estudiante cumple un rol dinámico, pero la responsabilidad del diseño de las situaciones de enseñanza y aprendizaje es claramente del docente (ver Gráfico 3).

Desde otra perspectiva, y como elemento relacionado con la cultura escrita, los resultados indican que existe una relación estrecha entre la estructura de la experiencia que el profesor postula (la definición de una problemática que se documenta suficientemente, la elección de una ruta, la definición de una estrategia metodológica) y la forma como escribe a propósito de ella. Es decir, la claridad del texto que da cuenta de la experiencia se relaciona directamente con la claridad y coherencia interna de la experiencia como tal.

Dos fortalezas: diversidad de textos y de prácticas de lectura y escritura. Dos ausencias: la literatura y la oralidad


Los resultados indican que en las prácticas se privilegia el trabajo con unidades complejas de lenguaje como el texto (Gráfico 4) y, aún más, un texto enmarcado en prácticas de comprensión y producción en ámbitos socioculturales concretos, es decir, que se usa el lenguaje “para algo, para alguien, para que pasen cosas”. No obstante, la tendencia en relación con los tipos textuales abordados sigue apuntando a la narración, por lo que es recomendable abrir las puertas del aula a otros géneros que permitan a los estudiantes conocerlos, apropiarse de ellos, aprender sus características y usos sociales.

Igualmente, cabe resaltar que si bien hay una fortaleza en los procesos de producción e interpretación de textos, hay pocas experiencias que trabajan sistemáticamente la literatura y el lenguaje oral como objetos de estudio específicos (ver Gráfico 5). En este sentido, resulta necesaria la reflexión sobre estos dos elementos como componentes claves del trabajo sobre el lenguaje en la escuela.

Fortalecimiento del trabajo académico con el lenguaje, pero falta de claridad sobre la evaluación

Las experiencias se caracterizan por orientar su esfuerzo hacia el componente académico en la formación. Se trabaja para desarrollar saberes y competencias en los estudiantes, y a estos ámbitos se refieren los resultados e impactos. Frente a esta fortaleza, es evidente también una ausencia en cuanto a la mención de los mecanismos, instrumentos y estrategias de seguimiento y evaluación de los aprendizajes (ver Gráfico 6). Ante esto, se hace necesario señalar que para garantizar la coherencia de una experiencia es imprescindible describir la relación entre lo que se hace en las aulas: el trabajo didáctico, la forma como se hace acompañamiento a los aprendizajes de los estudiantes y los mecanismos de evaluación.

Por otro lado, las experiencias cuentan con una debilidad relacionada con la capacidad de distanciamiento y análisis crítico que de ellas hagan los maestros. Los resultados muestran pocos casos en los cuales se pudo evidenciar que el docente reflexionó y aprendió de la experiencia para ajustarla. Este elemento resulta clave en la medida en que no se trata solo de desarrollar buenas experiencias, sino que es necesario generar conocimientos sobre ellas, para compartirlos con los demás docentes, para consolidar una comunidad académica que socializa, publica y discute sus avances, como un camino para cualificar las prácticas.

Diversidad de recursos pero baja presencia de las TIC

Por un lado, los resultados indican que en relación con el empleo de recursos, sigue existiendo un predominio de materiales impresos (Gráfico 7), aunque se evidencia una búsqueda en cuanto a su diversidad y sus funciones. Por otro lado, se encuentra una debilidad en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación toda vez que hay un predominio de sus funciones técnicas e instrumentales frente a las comunicativas.

Finalmente, cabe señalar que si bien los resultados indican que en las experiencias no hay muchas referencias explícitas a las políticas educativas, estas han sido asumidas en gran medida por los docentes. Por ejemplo, la propuesta de trabajar unidades complejas de lenguaje y no fragmentos de textos, ni textos aislados de los ámbitos de uso, la idea de trabajar la diversidad textual y de prácticas de lectura y escritura, así como las apuesta por las competencias, más que por los contenidos, presente en los lineamientos y los estándares de lenguaje, subyacen claramente a las experiencias.


Características de las prácticas destacadas: algunos resultados

Como se señaló, además de identificar rasgos de la enseñanza del lenguaje, en general, el estudio analizó aquellos elementos que caracterizan las experiencias destacadas: ganadoras y finalistas del premio durante diez años. Cabe aclarar que para la selección de las experiencias como ganadoras o finalistas, el Premio realiza un proceso complejo: por un lado, las propuestas son leídas por equipos de expertos y grupos de investigación en las áreas específicas, quienes seleccionan un grupo de experiencias. Luego, estas experiencias son visitadas para conocerlas en detalle y posteriormente se pasa a una segunda evaluación por parte de un jurado de alto nivel, diferente al primer equipo evaluador, que elije las finalistas.

En este estudio, las experiencias destacadas también fueron analizadas a la luz de los cinco factores y siguiendo el mismo procesamiento indicado al comienzo. Esto con el fin de hacer el estudio comparado entre la muestra y las destacadas, e identificar los elementos que las diferencian.

Veamos a continuación dos de las características más evidentes de las experiencias destacadas.

Perspectiva de evaluación y reflexión sobre la propia práctica

Las experiencias premiadas tienen la particularidad de hacer explícita la perspectiva, así como los instrumentos de seguimiento y evaluación de los aprendizajes (Gráfico 8). Este hecho se nota, especialmente, en el empleo de estrategias como las discusiones orales y los mecanismos de coevaluación. En estos dos rasgos se hallan diferencias sustanciales respecto a la muestra.

Por otro lado, los resultados indican que los rasgos relacionados con la posibilidad de distanciarse de la propia experiencia y analizarla son los elementos centrales de una propuesta destacada (Gráfico 9): sistematizar por escrito, elaborar ponencias, someterlas a discusión con pares académicos en eventos, publicar, etcétera, hacen parte sustancial de la transformación de la experiencia, en la medida en que la escritura permite, y obliga a someterla a análisis. Esta actitud de alerta intelectual, de revisión permanente de la propia práctica es una de las apuestas del Premio: aportar elementos para consolidar en Colombia una verdadera comunidad académica y profesional entre los docentes, que genere conocimientos pertinentes para enfrentar las problemáticas educativas.


Tres recomendaciones

Resulta clave señalar la preocupación por la ausencia del trabajo sobre el lenguaje oral en la escuela. Tal vez el hecho de que en las evaluaciones masivas la oralidad no sea tomada como objeto ha incidido en este fenómeno. Recordemos que desde hace más de dos décadas en Colombia se evalúa, fundamentalmente, la interpretación y la producción de textos, sabemos el peso que tienen esos procesos como énfasis en la escuela. Pero lo cierto es que es necesario abrir espacios de trabajo sobre oralidad, pues es impensable la formación de ciudadanos plenos que no controlan su lenguaje oral, especialmente los modos formales del habla.

Consideramos que la literatura, otra gran ausente en las experiencias, debe ser trabajada como un objeto privilegiado en la escuela, pues además de formar en la dimensión estética, tan necesaria en nuestros tiempos, se trata del acceso al patrimonio de la humanidad, registrado en textos. También tiene que ver con la idea de país que se promueve en la escuela. Una sociedad que no cuida su patrimonio literario y que no garantiza que sus jóvenes generaciones se vinculen con él, es simbólicamente débil, sin memoria.

Dado que la reflexión y el análisis que hacen los maestros sobre sus propuestas son dos características claves de las experiencias destacadas, es importante promover procesos de sistematización, de reflexión, de investigación en el aula y estudios de maestría, pues todo eso parece ser una vía privilegiada para transformar la enseñanza.




 

 

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